Bien, debido al momento de aburrimiento que experimento en este momento, me tiento al suculento plato de reanudar mi blog, que irá en aumento; pero, hoy por hoy, y ayer por ayer, mi descontento con los blogs acrecento, aunque no miento, si os comento, que si alguna vez tuve talento, si alguna vez andube atento, si fui tan duro como el cemento, esta vez así no me siento, porque bajo los tantos por ciento, y me abandono al sentimiento que me obliga a sentirme exento de cualquier lloro o lamento.
Y sin esperar nada, más que invento y experimento, esta vez, y no por último intento, combatiré con palabras todo aquello que se atreva a servirme de escarmiento.
No me queda más que, de una forma egoísta pero llena de solidaridad involuntaria, intentar contagiar mi felicidad a los demás. Es una putada. En un mundo en que la gente se ahoga en un vaso de agua, y yo, ser especial, inimitable y transgresor, soy plenamente feliz. Te ampliaré algo más: estuve en casa de unos amigos ayer, y la gente, lejos de absorber y dejarse hechizar por el bucolismo tan cursi que rodea el venir de la primavera, se amarga, y cede a las alergias que velan por taparles la nariz y hacerles estornudar cada vez que osan mirar al sol a la cara. Novios, amigas suicidas, complejos hipócritas que ceden a la sociedad que nos dedicamos a criticar, y demases nostalgias que están lejos de ser antisépticas, son los/las culpables de que yo, en pleno celo de mi felicidad, en pleno orgasmo vividor, no pueda más que resultar molesto y cítricamente amargo para quien, atándose las manos con su valor, deja pasar la tentación y decide que es mejor comprar clinex con olor a melocotón que comer amapolas y dejarse llevar por ese instinto suicida vividor que clama por vendernos su droga, y, que ha conseguido que yo sea otro más de sus camellos.
Tú que recibes el viento nuevo cada día. Tú que no has visto nada. Tú que aún eres una niña. Tú que ya eres adulta. No castigues a tu presente con tu futuro. Tú que te empeñas en crecer. Tú que eres una niña perdida. Tú.
A tí que te queda todo por vivir. A tí que te quedan todos por conocer. A tí que te bloqueas. A tí, te estoy hablando a tí. A tí que el amor te queda grande. Atí que la ilusión se te queda chica. A tí que estas cuatro paredes te recuerdan a esos cuatro acantilados. A tí que toda la verdad te parece una enorme mentira. A tí que no eres supersticiosa porque te da mala suerte. A tí y a tu inutil esperanza que te crea desolaciones pragmáticas.
Por tí, que la libertad te crea claustrofobia. Por tí, que la tinta se te acaba siempre que vas a escribir. Por tí, que traspasas quemando, que corres nadando. Por tí y por tu absurdo ego.
Yo, que traigo catástrofes a diario. Yo que salvo vidas sin parar. Yo que mato, yo que vivo. Yo que soy mujer, yo que soy hombre.
A mí que me llevo a la perdición. A mí que me lo merezco; a mí que lo tengo todo. A mí que me soporto. A mí, me estoy hablando a mí…
Veamos, este post está especialmente dedicado a Charlys, que ha cumplido años hace bien poco y le prometí un buen regalo. El principal objetivo es que no me voy a gastar un duro, pero el precio no importa, porque la intención va mucho más allá de eso. Si me hicieran pagar por colgar este video, lo haría.
Sabes que eres una maquina de colega, y que el eivissa siempre nos protejerá del frío, de la lluvia y acrecentará nuestras charlas filosóficas en las que, como es habitual, terminamos por no arreglar nada.
Este video te lo regalo a tí en especial porque es tu cumpleaños y te lo mereces. Pero todo aquel que desee hacerlo suyo, no tiene más que hacerlo suyo.
Pese a que en principio y en final tiene todala pinta del discurso del sueño americano, rebosa filosofía por todos lados, y agradecereis poder verla.
Un abrazo enorme a todos, y a tí, Carlos, en especial:
Si no veis bien los subtítulos, haced clic dentro de la pantalla del vídeo, y os lleva directamente a youtube, donde lo podeis poner a pantalla completa.
Y, por favor, se agradecen los comentarios, más que nada en este video, que como mínimo debería generar alguna minúscula sensación, ya sea de gusto o rechazo, no importa, pero algo cojones. No lo veais y cerreis la ventana como si nada, porque esto no ha de pasaros por encima como si nada. Que no se diga que los jóvenes estamos vacíos, carajo!
Veamos, los que trabajamos en el mundo de la edición, y los que tienen una mínima idea de ello, sabrán valorar el trabajo de la ostia que lleva este video que pondre a continuación.
El mundillo de la edición es complicado, y las horas que uno tiene que pasar al frente de la pantalla llegan a ser muy agobiantes, sobre todo cuando ya lo has terminado todo y te saltan errores de formato. El suicidio es la única solución a la frustración que te puede crear no conseguir lo que quieres, pero cuando lo consigues y te queda bien, joder, eso es satisfacción.
El caso es que los dos videos que voy a poner a continuación son de un colega que, por suerte o por desgracia para él, pasa horas frente al ordena editando videos en modo aficionado (aficionado porque ni el tato le paga, pero no por su calidad) de sus colegas y cosas varias, que visualmente quedan muy guapos y cañeros. El defecto: el bacalao. No lo soporto, pero él ya lo sabe. Las virtudes: innumerables, pero entre ellas, la calidad visual y el curro que debe llevar hacer un video de 8 min en el que ninguna secuencia dure más de 5 segundos.
Os pido tomeis los videos más allá de la música, que a mi tampoco me mola, y lo veais con buenos ojos:
Una vez le dije que cambiara el bacalao por algo que nos pudiera gustar a todos, y lo hizo, porque sabe hacer otras cosas, y ante todo sabe que el conocimiento reside en la humildad y la capacidad de cambio:
Un saludo enorme a Carlos, el joputa que nos deja atrás a todos con estos videos; NICO