Y, ¡Epa! De repente una anécdota ajena te hace feliz. Y sí, estoy feliz por algo ajeno. No me trae beneficios, no afectará en mi vida y, sin embargo, me ha hecho feliz.
Todo ahora mismo se resume a ello, y esa felicidad ajena de la que me he contagiado. Tal vez me he contagiado porque la necesite, o no; pero igual la posibilidad de verme feliz me ha llevado a aceptar aquello que le hace sonreir a esa persona, como algo mío, propio.
Tal vez pasémi vida buscando el gran momento que me hiciera feliz, pero de poco en poco descubro, abro los ojos y me doy cuenta. Las puertas de la felicidad están abiertas, pero yo estoy ciego y me choco con las paredes. Solo de vez en cuando consigo encontrar una de las puertas y pasar. Me complico tanto en buscar la felicidad que me cuesta encontrarla sin mantener ciertas preocupaciones.
Y uno se acaba dando cuenta, y se entera de qué es ciertamente la felicidad. Al igual que la mayoría de lo subjetivo, la felicidad está idealizada y sobrevalorada en cuanto a la dificultad de conseguirla.
Hoy puedo encontrarla felicidad en levantarme con música, en que salga el sol, o en que una conocida-amiga me enseñe fotos de su ecografía.
¿Y si me falta la música? ¿Y si me falta el sol? ¿Y si nadie me presta su felicidad?
No es un problema.
Siempre me tendré a mi para buscar un pensamiento feliz.
(Así al menos volaban Peter Pan y los niños perdidos…)
Sí, poner una frase de Drexler de título para safar más o menos de esta actualización, es una buena idea.
Veamos, tarde desaprovechada en cuanto a relacion social. Las 8 de la tarde y llevo toda la tarde enganchado a la maquina, salvo honrosos momentos (momento) en los que he salido a ver la luz de las farolas (Silvia).
Youtube me ayudó a no aburrirme, y uno empieza a buscar videos de Lennon y, no se como, acaba por medio de enlaces viendo videos peperos. El caso es que de ahí se sacan joyas increíbles; y vuestro comunicador, amo y señor de la tierra, os acerca dichos momentos a vuestras narices. Ved y callad:
En este vídeo os propongo un reto: averiguar quienes son los malos y quienes los super héroes (desborda el misticismo):
Sintámonos españoles por encima de todo, este 12 de octubre, salgan todos con banderas de España, esa que nos representa, y hagan gestos que denoten su españolismo (sin NOTASE que semos fachorros):
Pase que uno, cuando era pequeño e iba al pueblo en verano, acabe hablando tipo pueblerino para integrarse, más que nada porque si no te pegaban. Pase que vayas a la casa de esos amigos de toda la vida en galicia y gastes bromas tipo: -Pues mi padre era percebeiro (léase con acento gallego); ¿¿¿¿pero esto???? Increíble:
Compañeros, españa está definitivamente dividida. Están los que son siniestros, y los que son diestros.
No hablaré de mis musas perdidas; no escribiré a nadie. No te llamaré a tí, ni a tí tampoco. No me quejaré si recibo postales de mi inspiración. En realidad yo soy su viaje, su destino inusual. Ven, devórame otra vez.
“Cuando hay algo, hay algo que perder”
NICO-
Este video lo pondré más seguido, porque me encanta.
1- Mis cascos y La Rupture sonando. Detecto la palabra naci enla boca de un chico. Esto está interesante. Sácome los cascos y escucho.
Título: “Es que yo veo las noticias”
Personajes: Chico 1, chio 2 y chica.
Ch1: – …naci…
Chica: – Sí, bueno, pero igual no le puedes echar la culpa de algo de lo que no era consciente. ¡Estaba borracho tío! ¿Cuántas veces has hecho cosas de las que no eras consciente cuando bebes?
Ch2: – El otro díase dijo que se vió a unos latin dando vueltas por el pueblo para buscarlo.
Ch1: -…naci…
Chica: -Mejor hubiera sido que le metiesen en la cárcel 6 meses. Ahí almenos iba a estar seguro.
…………………..
2- A la salida del metro, hay tres accesos que no dan para mucho y siempre se llenan y forman colas (Lago: previo partido del Estu). En un momento, algún iluminado usuario abre otro flanco de huída (famosa puerta que siempre está abierta-rota). Como bestias, las gentes deshacen las colas y se van a la salida alternativa, en la que pronto se aglomeran. El rebaño busca escapar del rebaño siguiendo al rebaño (con el rebaño). Las tres salidas del principio quedan libres, y algunos pasamos.
Moraleja anécdota 1: Hablarás de lo que te digan que tienes que hablar.
A petición popular ( del pópulo ), actualizo, pero chórramente. Jamás hice una actualización coherente ni razonable, pero hoy reventaré los esquemas.
Hoy diré el secreto inconfesable…
Os daré aquello que os apetece leer antes de acostaros.
Terminaré la gran historia de Geranio y Amapola, ese amor predestinado.
Es triste como durante este tiempo los personajes han sido parte (pequeña) de mi vida, y me horroriza acabar con ellos, pero la historia, esa mierda de historia, no da para más.
Es una cagada y siempre lo fue, aquellos que se hayan hecho fans de esto, es que no tienen ni idea de la vida, y aquellos que me dijeron que era una cagada, gracias por su sinceridad.
El final es de la diosa griega Aída, a la que quiero llevar al huerto. Por supuesto es una cagada, pero no más que todo lo mío…
Sin más, os invito a que juzgueis:
Había un hombre en ese pequeño cuarto fumando un cigarrillo que había ganafo jugando a las cartas. Se llamaba Geranio. No le gustaban las plantas especialmente, pero esa noche añoraba una flor de pétalos rojos y mirada de luna llena. Y en esa misma noche había una Amapola que se arrastraba por la cocina en pijama. Añoraba el olor a humo de los cigarrillos, añoraba su más preciada flor…
“Querida Amapola: Hoy me resulta una tortura dormir en esta cama tan vacía. ¿Recuerdas la primera vez que nos vimos, la sonrisa que asomó por nuestros labios al decirnos el nombre? “
“Querido Geranio: He plantado tantos geranios que las macetas de la cocina no se distinguen desde la calle.”
“Amapola, amor mío… Ya tenemos demasiadas flores en casa. No te aproveches de que no esté ahí. ¡Ah! Con un poco de suerte llevaré un televisor cuando regrese. ¿Qué te parece?”
Había una vez un geranio que plantó una amapola en una maceta muy fea, que colocó en su mesilla.
Todo mejoró, una vez más, no se dieron cuenta de lo que tenían hasta que lo vieron perdido.
Por suerte pudieron volver a tenerse el uno al otro, el Geranio a su Amapola, la Amapola a su Geranio.
Siguieron viviendo en la misma casa varios años. Ambos cambiaron de forma de ser y se entendían, todo marchaba perfecto, aunque el monstruo del pasado a veces quedaba presente en algunos silencios, miradas.
Amapola buscó trabajo, Geranio se consolidó en la empresa.
Nunca cesaron en su intento de tener un hijo, aunque el ánimo y la esperanza a veces les hacía caer en la desilusión. Decidieron que iban a intentarlo dos meses más, y sino salía, adoptarían.
Pasó el plazo y no hubo más que empezar los trámites de adopción.
Era un matrimonio modelo, bien asentado, buena casa, buen trabajo, excelente ambiente…
Él 48, ella 47; solo les ofrecían niños de 15 años en adelante, y no, eso no era.
Acabaron por ceder a la biología y aceptarlo. Resignación. Decidieron que mejor sería disfrutar de la vida sin preocuparse y olvidando la idea de la descendencia.
La vida solos les aportaba una gran tranquilidad, pero un vacío al mismo tiempo. Igual siguieron adelante con sus vidas, cosas peores habían pasado.
Gozaron del sexo, reventaron los pecados capitales en sus vidas en esa oleada adolescente carpe diem que a todos nos viene de cuando en vez.
…..
Amapola se sentía extraña, tenía dolores en la tripa, de vez en cuando le entraban nauseas y vómitos, la cabeza algunos días parecía que le iba a estallar, la regla se le retrasó…
A pesar de que habían conseguido hacía tiempo vivir sin pensar en tener hijos, la ilusión no podían aguantarla, por mucho que lo intentaran.
Fueron juntos al médico, éste les mandó al ginecólogo, ya que los síntomas eran evidentes.
Era el gran día, tenían cita a las once. Entraron los dos de la mano a la consulta, y no se soltaron mientras el ginecólogo practicaba la ecografía.
- Dígame doctor, ¿estoy embarazada?
- Señora, es un tumor ovarial. Está en estado muy avanzado. La muerte es inminente, le quedan 2 meses de vida…
…
Tantas cosas le quedaban por hacer! Tanto había dejado pasar! Cuántas cosas dijo que haría en otro momento! Tanto había cedido al conformismo!
Dos meses, qué iba a hacer en dos meses que no hubiera hecho antes. Aparte ya no era ninguna joven como aquel día que alguien le invitó a bailar chotis.
Solo a los recuerdos se pudo dedicar, formar nuevas sensaciones era una idea en vano, no merecía la pena. Se limitó a soñar, y a vivir en el pasado; esos dos meses no existieron para ella, no así para Geranio, el cual sufría constantemente.
Amapola se refugiaba en la morfina, y el sueño le hacía vivir en otro mundo…
Geranio no lo aguantaba.
Era insoportable.
La muerte, eso que veían tan lejos cuando llamaban reaccionarios a sus padres, estaba a la vuelta de la esquina.
No daba tiempo para reflexionar mucho, podía ser cualquiera el día…
Geranio no aguantaba esa mierda, ¿esperar para qué? La arrancó de toda la mierda que la sujetaba a la cama del hospital y se la llevó. En coche fueron hasta la casa.
Geranio sentó a la Amapola inconsciente en el sofá del salón, cerró todas las ventanas y persianas, la puerta del salón también. Dentro solo quedaban ellos y una bombona de butano; Geranio la abrió y se sentó al lado de su vida, de su flor… La abrazó con todas sus fuerzas, y esperó…
Todo tipo de recuerdos atropellaban la mente de Geranio, el sueño entraba ligero, y los recuerdos se mezclaban cada vez más…
Amapola estaba con los ojos cerrados, fuera de todo, absorta seguramente en algún recuerdo transformado en sueño… Geranio no dejaba de mirarla. De pronto, ella movió una mano hasta la suya, y le agarró, fuerte. Tal vez tan lejos de la realidad no se encontrara. Geranio la miró con la esperanza de que abriera los ojos y mirarla por última vez… Pero Amapola no estaba allí, así que intentó buscarla en sus recuerdos; Geranio cerró los ojos y se entregó a la memoria:
Después de 10 días sin actualizar, la espectación me obliga a no ceder a ella, y hacer una actualización chorra, aunque profunda.
Hoy he comprado el “Público”, el nuevo diario de pago que ha salido hace nada. Pago…50 céntimos, y me regalan un cd de pavarotti, que más me tendrían que pagar ellos a mí pero bueno, soportable.
He estado leyéndolo, y me encanta. Creo que es genial, ha conseguido el término medio entre la calidad de un periódico de pago, sin ser aburrido, y la accesibilidad de un periódicode bajo precio. Tiene las páginas ideales, y desarrolla todas las noticias con suficiente información.
Viene perfecto para la discusión que tuve con vosotros (los que andabais en el parque), sobre el daño que le hacen al periodismo los panfletos gratuitos. Titulares impactantes y “trangiversadores”(tergiversadores), prensa que hace de lo negro algo amarillo, de lo morado algo amarillo, y de lo rojo, algo amarillo, camuflando su deficiencia periodística con colores saltones y noticias bomba y flash, que no hacen otra cosa que quedar en el anonimato…500 muertos en irak…Ronaldinho se va de fiesta…terremoto en Perú…los españoles dormimos poco, pero no menos que los italianos…muere Carlos Llamas…un canibal con carne de su novia en la sartén…objeción de conciencia frente a “educación para la ciudadanía”…el “juli” se casa…Carrillo dice que el pp no ha salido de nacionalcatolicismo…David Copperfield es acusado de violación…Ibarretxe:”Euskadi no está subordinada a España”…Alonso y Hamilton desayunan juntos…la FAES dice que “Educación para la ciudadanía” justifica los atentados del 11-M…”Yo soy Bea” sube la temperatura…Maragall sufre alzheimer…
Bombardeo desinformado, arcoiris monócromo…
Cercanía al ciudadano, lejos del periodismo de calidad.
El periodismo de pago sostiene a los gratuitos y a sus becarios.
Vi una viñeta, me encantó:
A petición popular, próximamente, terminaré Flora en la fauna, cagada monumental, y yo hablo de literatura y periodismo, tiene huevos…
De aquí caeré derecho a meter videos de yayo o de camaras ocultas japo, y mi blog se irá a la mierda, pero es que es muy bueno.
Este tio, es un maquina, se mete donde le da la gana, y dentro de poco le veremos en el congreso debatiendo. Impresionante. Solo he conseguido uno en el youtube, lo demás son enlaces.
El primero que veais tal vez no os guste demasiado, pero los demás son mortales, se mete en todos los sitios. Como bien diría yo:
…En no más allá de un año empezaron su vida juntos.
Unieron sus espacios vitales en uno solo, a pesar de que dormían en camas separadas, porque Amapola se movía mucho cuando dormía, y Geranio necesitaba descansar.
En dos años que ya llevaban viviendo juntos, el amor no había cambiado. Eran felices, o al menos eso les gustaba aparentar.
Las tensiones llegaron cuando Amapola no se quedaba embarazada. Lo intentaban todas las noches, follaban fuera de la idea del placer, y solo pensando en la descendencia.
El especialista, el párroco de la iglesia, les aconsejó rezar tres ave marías antes de cada polvo, y así lo hicieron. Fuera de todo lugar a chistes y situaciones cómicas, no funcionó una mierda, como era de esperar.
¿Sería la tierra, el campo mal arado, o la semilla mal regada?
Nada germinaba en el sinuoso coño de Amapola, y Geranio empezaba a dudar de que sus soldaditos estubieran a punto para la acción. Problemas de erección y de ánimo, crearon en la casa un ambiente hostil. Amapola empezó a beber, y a insinuarse a todo el que pasaba por delante. De pronto ambos se vieron sumidos en una situación de la que iba a ser difícil salir, bebida, infidelidades conocidas pero omitidas, cenas en silencio, discusiones fuertes, y maletas que se hacían y deshacían por costumbre.
Nocheviejas en las que aparentaban complicidad, y botellas de cava que previsiblemente reventarían contra la pared en cuanto se fueran los invitados.
Los padres de Geranio murieron en un accidente de coche, en el que nisiquiera sobrevivieron los recuerdos. Geranio, derrotado, vió cómo su vida se iba de golpe a la mierda. Su historia estaba al borde del precipicio, y dio un paso adelante. No paró de llorar en tres semanas, se encerraba en el cuarto de invitados cuando llegaba de trabajar, ignorando a su mujer.
Amapola cumplió la promesa que tantas veces hizo cuando tomaba las maletas y abría la puerta a la calle. Se fué, sin más, no dejo una nota con un imán en la nevera, ni un sobre encima de la mesa del salón. Su único resto fue un armario desordenado, y una botella de bourbon rota en el suelo de la cocina.
Me merezco algo mejor, tengo que empezar a pensar en mi misma, no aguanto. Pero, ¿qué soy yo? Soy una flor de pétalos rojos, pero con la raíz unida a un geranio.
Intentaba no pensar en nada mientras veía el paisaje desde el tren. Pidió un whisky doble en la cafetería, y luego otro, el tercero no tardó en caer. Con la sobriedad justa para volver a su asiento, se durmió, con la mente vacía. Su subconsciente le jugó una mala pasada, y tuvo un sueño…
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-Me llamo Geranio, ¿bailas?
-Amapola, bailo…
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Geranio se encontró solo, tirado en el sillón del salon (su sitio). Su vida, su puta vida, esa que tanto le costó formar, se veía ahora destrozada. Recordó tiempos mejores en los que ella le escribía cartas, recordó su risa, su pelo. Con miedo pero con una sensación aliviadora, lo hizo, su cuchilla de afeitar le atravesó las venas. Pensó que su vida había sido un fracaso, nunca desmarcó, nisiquiera puso empeño en buscar una forma original de quitarse la vida. Miró el calendario: “13 de noviembre de 1973″. En ese momento le hubiera encantado ser supersticioso. Se durmió pensando en el dolor que sentía en los brazos.
La puerta de la casa se abrió, alguien levantó su cuerpo aún con vida y lo llevó al hospital.
Tenía la sensación de haber estado durmiendo durante días, semanas, algo entró a su conciencia, el sol le iluminaba los párpados cerrados. Decidió abrir los ojos, un rostro iluminado fue lo primero que vió, esa mirada de luna llena…
…Geranio volvió del servicio militar,un año después.
Habían cambiado, ambos habían cambiado, Geranio estaba más serio, mucho más formal, parecía más maduro, pero la madurez a base de golpes nunca es buena. En Amapola el paso de ese año no se notaba tanto a primera vista, pero en los momentos a solas todo era diferente, no peor, sino diferente.
Tardaron en recuperar esa confianza que la distancia había dispersado, a pesar de la correspondencia mantenida, mucho se había perdido.
Geranio notó en la mirada de Amapola algo oculto, un miedo. Hablaron, Amapola confesó: le había engañado, pero pronto se dio cuenta de que no iba a ninguna parte.
Él lo entendió, nunca fue un hombre rencoroso, y siempre pensó que el adulterio era consecuencia de que algo no marchaba en una relación, y durante ese año pasado, lo único que había marchado eran él y sus compañeros de milicia en los entrenamientos matinales.
Eran casi desconocidos ya, pero se querían, en su recuerdo permanecía todo lo que había pasado, y decidieron borrar ese año que el estado español se había esforzado en tirar por la borda.
Y así siguieron, en unos meses todo retornó, y los planes que tenían de nuevo les devolvieron la ilusión, las ganas de darlo todo por el todo.
La presión de las familias hizo planear la boda para antes de lo previsto, sería en mayo, como Dios mandaba.
Ambas familias nunca fueron muy adineradas, pero siempre se las habían apañado bien.
Dentro de la humildad que les caracterizaba, los Ramírez y los Castro organizaron una ceremonia por todo lo alto que permitían los mandamientos y pecados del catolicismo.
En la boda se decidió el futuro para el resto de sus vidas.
Ramiro, un amigo en común de las dos familias, era dueño de una empresa de azulejos en el norte de Madrid, un poco apartado de la capital, casi en el campo.
A Geranio se le ofreció un puesto de encargado de personal, y una casa de unos amigos que ya no usaban, fue prestada con la condición de irse todos los años en agosto, para que ellos pudieran pasar allí el verano.
Amapola, mujer de época, quedaría a cargo de la casa y de los niños, cuando llegaran…
Un abrazo, NICO.
P.D: Aída, pensé que tu parte cerraba demasiado pronto la historia, pero no te preocupes, será publicada con honores. Un abrazo (me encantó el barquito de papel).